AYA UMA is a 3BL business of Responsible Tourism Services focused on the Human Development of Local Communities of Ecuador.
 
All experiences are designed through participatory processes to guarantee their customers a unique and quality journey.
INSTAGRAM @ayauma.tourism
  • Grey Instagram Icon
  • Grey YouTube Icon
  • Grey Facebook Icon
  • Grey TripAdvisor Icon
YOUR MONEY IS SAFE
Tmt secure.png
Trust My Travel provides
100% financial protection to both worldwide travel companies and their customers.
 
This means you can enjoy our trips without the concern of non-delivery of service or of end supplier failure.
WAYS YOU CAN PAY
Your info's safe with us.
All data is encrypted and transmitted securely
with an SSL protocol.
AYA UMA | Quito, Ecuador | Authentic travel experiences in complete freedom
© Copyright 2019 · AYA UMA.org is a site owned by AYA UMA Company

Responsible Travel Blog

Welcome to our

brand new blog!



Hay mucha gente que tiene miedo de viajar por no saber como es la seguridad en lugares ajenos. Sí, en los viajes siempre hay inconvenientes que pueden pasar y es mucho más difícil de lidiar con ellos cuando estamos lejos de amigos y familia, - o si nos toca resolverlos en otro idioma. Para los que viajan a Ecuador no es diferente, muchos viajeros se sienten vulnerables, y aunque el país sea tranquilo, hay algunos consejos que pueden ser útiles en el momento de viajar por acá.


1. Presta atencióna tus pertenencias en el bus


Por el hecho de ser un país pequeño, el Ecuador es destino de muchos mochileros que desean aprovechar los cuatro mundos que hay por acá. Muchas veces para hacer los recorridos la gente opta por coger buses (¡ya que son muy económicos!). Algunos buses tienen rutas en que hay mucha circulación de gente -que ni siempre se va al destino final- y por esa razón es bueno estar pendiente de tus cosas cargandolas contigo en el asiento o, si son mochilas muy grandes, dejándolas en el maletero de abajo. No es recomendable poner las mochilas en el espacio de arriba de los asientos, ya que es más difícil de mantener bajo control durante el trayecto.También por el hecho de que los buses son informales, hay personas que se pasan por ayudantes de choferes e intentan indicarte dónde meter tu mochila, así que ¡ojo! asegurate de quienes son realmente los trabajadores oficiales. Acá es común que vendedores de comidas y bebidas suban a los buses para vender, y esta circulación de gente suele dejarnos distraídos, así que también en este momento es buena cosa echar un ojo en la salchipapa y otro en tus pertenencias.


2. No siempre tendrás acceso a internet (o señal de teléfono)


Si vienes con la intención de aventurarse en los más distintos rincones de Ecuador, ¡esa es para ti! Conocer lugares fuera de la ruta es una idea genial, el país tiene mucho que ofrecer y muchas veces en los lugares más recónditos se esconden las joyas más preciosas de este lugar. ¿Quieres vivir eso sin preocupaciones? Acuérdate de tener puntada las informaciones esenciales (en tu teléfono o en cualquier cuadernito) sean estos números de teléfono, o direcciones de donde te vas a quedar, o cualquier otro tipo de cosa que solo encuentres online. Hay algunas regiones en donde la señal de teléfono - de diferentes operadoras - es un poco débil, así que, si te vas a ciudades más pequeñas, ¡vale la pena de estar preparado con todo lo posible! Si tienes reservaciones en algún hospedaje en otra ciudad es recomendado de informar - antes de viajar - a la persona o establecimiento que te va a acoger a qué horas y donde vas a llegar, para que te indiquen cómo debes proceder para dirigirte hasta allá.



3. Busca informaciones antes de salir


Este consejo se complementa a lo anterior. ¿Estás Llegando a un lugar nuevo? No necesariamente hay que tener un hostal o un hotel reservado, pero es mejor por lo menos saber el nombre - y los precios - de algunos por donde te vas. Existen lugares bien turísticos - cómo Montañita - en que llegas y ya hay miles de personas esperándote para ofrecerte un hostal, que ni siempre será la mejor opción para ti. También vale investigar cuáles regiones son más tranquilas para quedarse y cuáles son para evitar.

Si llegas por la noche es bueno saber qué lugares hay para comer que todavía estarán abiertos. Otra cosa que vale mucho la pena de tener antes de empezar tu viaje es un buen mapa, sea descargado offline o impreso en papel, este ítem puede ayudarte mucho a ubicarte mientras viajas por el Ecuador


4. Ten los documentos a la mano


No necesariamente hay que viajar con todos tus documentos originales, pero tenerlos a la mano digitalizados o en copia es importante, puesto que te los pueden pedir en situaciones que menos esperas. ¿Estás acá con visa de turista? Ten tu visa lista para enseñarla en caso de que sea solicitada. ¿Tienes seguro de viaje? Guarda algún papel con los datos de este seguro siempre contigo, ya que nunca se sabe cuando cualquier emergencia puede pasar.


5. ¡Hazte amigos!


Última, pero no menos importante, ¡esta recomendación viene para que te relajes un poco! Sí, puede parecer tonto, pero hacerte amigos es una cosa que nos trae una grande sensación de seguridad. Principalmente para quien viaja solo, hacer amistades es un buen modo de encontrar apoyo, sea con la gente local, para pedir consejos por ejemplo - ya que nadie sabe mejor de sus lugares de que sus próprios habitantes - sea de la gente que es viajero como tú y que de igual forma quiere aprovechar su viaje de la mejor manera posible. Tener una actitud amigable hace con que la gente esté más tranquila para acercarse a ti -visto que para los otros también somos gente extraña a primera vista - y a veces lograr buenos amigos que pueden darte informaciones de grande valor como por ejemplo cuál es la mejor ruta a seguir, o cuanto es el precio general de un taxi de un lugar al otro.

En los últimos años a través del trabajo con AYA UMA he podido aventurarme en muchos viajes y ser parte de muchas actividades culturales especiales -si, tenemos la suerte y el trabajo de probar cada una de las actividades que ofrecemos por acá . Claro, cada rinconcito es único y todas las vivencias que he tenido fueron cautivantes, pero ahora les describo 4 que prueban cómo el compartir es un momento super especial cuando uno vive una experiencia comunitaria.


1. Meterse en la cascada con la gente de Matiaví


Matiaví fue una de las primeras comunidades que visité, y su grupo organizado de mujeres es una de las cosas más marcantes para mi. Siento que puedo confiar en ellas y que me acogerán - así cómo a cualquier otro extranjero - de corazón abierto siempre. El pequeño pueblito está en pleno bosque nublado, así que en el fin de tarde, todas las casas ya están recubiertas por una fascinante capa de nubes que hace con que el paisaje sea completamente distinto muy rápidamente. Si en el fin de tarde hay mucha neblina, en las mañanas de verano el sol es el protagonista, lo que hace con que el clima sea perfecto para un buen paseo hacia la cascada. Lo que hizo que ese paseo haya sido tan especial fue el hecho de que a principio sólo un jóven de la comunidad, el Tupac, nos iba a acompañar a la cascada, pero en el camino poco a poco la gente se fue asomando y al final llegamos con un buen grupo en la cascada. Además de ser super hermosa, la cascada también estaba bien accesible, ya que la comunidad había hecho un trabajo previo de arreglar los alrededores, creando caminos sencillos y ordenando piedras para formar una piscina por allá. Yo, friolenta que soy, no he metido mucho más que los pies, pero la gente de la comunidad, mismo sin ropa de baño, se tiró de una y aprovechó la cascada sin pensarlo dos veces.


2. Hacer una limpia espiritual en Saraguro


Además de ser un pueblo de nacionalidad Kichwa, Saraguro es también el nombre de uno de los cantones de la provincia de Loja, en el Sur del país. La comunidad de Ilincho de Saraguro es un lugar que emana buenas vibraciones desde el primer momento. Todo es hecho en familia, y es esto que crea la atmósfera perfecta para que uno se sienta a gusto durante los rituales espirituales. La S.ra Angelita y el jóven Inti fueron nuestros guías en una hermosa ceremonia de limpia donde el reto era lograr conectarse consigo mismo y con los otros, usando el poder de la naturaleza combinada con tradiciones kichwas. Fue una ceremonia en donde celebrabamos la gratitud por distintos aspectos de la vida, fue una experiencia tranquila donde me sentí muy segura y confortable.

Este tipo de ceremonia es realmente especial y solo es posible si uno está tranquilo con la gente con la cual lo hace. Luego de este ritual ya me sentía más ligera, y en el día siguiente por la mañana seguimos el ritual de relajamiento con los baños de cajón, completando la sensación de purificación y relajamiento. Salí de allí sintiéndome renovada!


3.Aprender a hacer tortillas con la S.ra. Zoila en San Clemente

En la provincia de Imbabura, cerca de Ibarra está San Clemente, un lugar increíble donde he podido sentirme a gusto en todo momento. En nuestra primera visita yo y el resto del grupo nos quedamos en la casa de Juan y Zoila, y aunque el clima frío y la lluvia insistían en enfriar mi cuerpo, la amabilidad de la pareja calentó mi corazón. Escuchar las historias de Zoila es tan sencillo cuánto mirar una película, ni se nota el tiempo pasar, y uno se pierde a imaginar cada detalle. Así fue nuestra cena. Poco antes de irnos a dormir ella me invita “Mañana hacemos tortillas para el desayuno, quieren unirse en la preparación?” y sí que lo hemos hecho! Bueno, llegamos un poco en atraso, así que ayudamos en la parte de moldear la masa y de meterlas en la cazuela para hacer las tortillas. Para los que no saben, la tortilla de harina es una masa hecha con harina, un poco de mantequilla, agua y sal;a veces es rellena con queso mezclado con achiote, que a mi me encanta! Mientras nos ayudaba a abrir las tortillas Zoila nos cuenta “Antiguamente nosotras no usábamos rollo (eses de pasta) nos tocaba abrir la masa en la mano, y nuestras mamás nos decían que había que pensar en la luna llena para que las tortillas salieran bien redondas” y mientras nos decía eso, creaba tortillas perfectas. Aprendí, además de moldearlas, a “freírlas” en la sartén, y aprendí todo con la práctica! Hay que decir que ni todas salieron increíbles, pero fueron una rica parte de nuestro desayuno. Dicha actividad me dió un vínculo muy especial con ese lugar, ya que adentrar la cocina de otra persona no es algo que se hace tan de sencillo.


4. Pampamesa con la Sra Gladys y el Sr. Alfonso

Cuando visité la tranquila ciudad de Cuenca - la tercera más grande de Ecuador - no imaginaba que a pocos minutos del centro podría encontrar un lugar tan sereno cuanto la comunidad de Parcoloma. Ni media horita de carro y ya estábamos dentro de un paisaje completamente distinto. Paseamos con Alfonso por la montaña mientras que él nos iba explicando sobre las diferentes especies de plantas que encontrábamos en el camino. Cuando pasamos a una parte más alta nos encontró la S.ra Gladys con una buena canasta amarrada a su espalda: “Vamos a hacer una pampamesa! ” dijó. Allá mismo nos sentamos en la hierba y Gladys extendió un mantel. Para los que no saben, pampamesa es una tradición andina en que se comparten los alimentos, generalmente sentándose en grupo en la hierba alrededor de un mantel, donde la comida es distribuida. La idea es aprovechar de la energía de la pachamama y agradecerle por la abundancia de la comida; todo esto en grupo, para celebrar la solidaridad y la unión en el acto del compartir. Aunque nuestro grupo era pequeño, he podido sentir el significado de ese ritual, y no fue simplemente un almuerzo para mi. La comida estaba riquísima: mote, papas, pollo, ensalada, y tortillas estaban dispuestos por todo el mantel y con algunas cucharas de madera disfrutamos de la exquisita comida. Lo más gracioso de la pampamesa fue percibir el sentido de compañerismo entre todos, ya que no había la individualidad de los platos, ni la formalidad de la mesa con sillas, todo eso creó una atmósfera apacible y especial.


28 vistas2 comentarios

Una de las más grandes razones por la cual la gente siempre viajó fue para encontrar bellezas naturales de otras partes, y hace algunos años el término sostenible se volvió popular y se agregó también al ramo de los viajes. ¿Pero, al final, qué es un viaje sostenible?


Según el diccionario Cambridge sustentabilidad es “la capacidad de causar poco o ningún daño al ambiente y por lo tanto conseguir dar continuidad por un largo tiempo” (ref. traducción mía). Desafortunadamente, la palabra “ambiente” fue tomada principalmente como el “medio-ambiente” olvidándose de algunos componentes importantes de esta ecuación.

Las iniciativas de turismo sostenible empezaron a combatir algunas prácticas que se propagaron por años haciendo daño a la fauna y flora. Cómo ejemplo tenemos el relatório “ Un enfoque en crueldad: El impacto nocivo de los selfies con vida salvaje en la Amazonía” que expone cómo en muchos tours los animales están sometidos a pésimas condiciones solo para que los turistas puedan tomar sus fotos muchas veces para sujetarlos en sus brazos. El relatorio hace un estudio de caso específico de dos ciudades de amazonia, pero que reflejan otras situaciones que igualmente pasan en otras partes del mundo, cómo los tan conocidos safaris en África del sur o hasta mismo, el turismo menos famoso en el Ártico que penetra el hábitat de osos polares, ocasionando muertes, como en el caso relatado en el periódico El País.


También el simple fenómeno de popularización de una zona puede ser suficiente para que sus recursos naturales sean desbalanceados. La isla Ko Phi Phi Leh en Tailandia es un grande ejemplo de lugar que, por el crecimiento descontrolado de visitas turísticas - hasta 5000 turistas y cerca de 200 barcos al día - tiene más que 80% del coral cerca de su bahía destruido.

Cómo alternativa para disminuir los efectos negativos del turismo en el medio ambiente creció el implemento de construcciones ecológicas donde los residuos son gerenciados para generar un ciclo, además de construcciones con materiales mas sostenibles como el bambú.

Estos nuevos tipos de construcciones fueron implementados principalmente en hoteles, hosterías, lodges u otros tipos de acomodaciones. En Ecuador este fenómeno dió espacio a la creación de muchos Ecolodges y resorts de lujo en medio de la naturaleza.

El término “sostenible” vino para provocar reflexiones y si, fue importantísimo para combatir prácticas del turismo convencional que eran nocivas; sin embargo, en muchos casos la “filosofía sostenible” se olvidó de un grande componente que es: la gente. Más allá de recoger su basura durante un paseo, o elegir de frecuentar lugares donde no hay explotación animal, más allá de hospedarse en un local donde la construcción es hermosa y no contamina la naturaleza, ¿de qué forma el turismo afecta a la gente local?

El respeto a la gente local y su cultura siempre estuvo en las bases del turismo sostenible, pero ni siempre fue tomado en cuenta con tanta seriedad hasta ser casi olvidado. El término “turismo responsable” fue creado justamente con la intención de reforzar las múltiples facetas que las sostenibilidad debe alcanzar y nos invita literalmente a tomar responsabilidad sea como turista o como establecimiento turístico. Según la declaración de la conferencia de Cape Town, el turismo responsable es sobre “crear mejores lugares para que las personas vivan y mejores lugares para que las personas visiten”, es decir, preocuparse para que el turismo pueda ser parte de un cambio positivo en el lugar en donde se desarrolla.

Más de que simplemente tener en la cabeza el lema de “no dejar huellas” es pensar en dejar huellas positivas y trabajar para que el turismo sea:

  • Una fuente de desarrollo social: Ya has pensado para donde se va tu plata cuando adquieres un servicio turístico? Hay muchas que se articulan para invertir la plata proveniente del turismo en la implementación o mejora de infraestructuras que beneficien a la población local, generando espacios que posibilitan la mejora de las capacidades locales a través programas educativos y culturales

  • Una fuente de desarrollo económico: ¡No se trata solo sobre dar empleo a la gente! Sino de generar empleo digno a la población, de la creación de nuevos modelos de economía en que haya más horizontalidad, en que uno pueda crecer y emprender. La siguiente vez que visitas el lodge de lujo, pregunte ¿quién es el dueño? ¿Cómo funciona la organización?

  • Un incentivo al mantenimiento de la cultura : Hay pueblos que poco a poco están desapareciendo por cuenta de la migración, y ¿qué tiene que ver la cultura con eso? Si bien mucha gente deja sus tierras esto pasa no sólo por cuestiones económicas sino también por sentir que su cultura y sus costumbres no tienen valor. Las actitudes responsables nos invitan a poner atención a los diferentes aspectos culturales del ambiente al cual visitamos, sea la lengua, la vestimenta, la música y también la gastronomía. ¿Será que pizza y hamburguesa son las comidas típicas de dónde viajas?

Y mucho más.


Para generar un mundo más sostenible tenemos que ser responsables y entender el poder de nuestras elecciones porque ellas sí, pueden hacer la diferencia. Y tu, ¿cual es tu próximo destino, y cómo puedes dejar una huella positiva por allá?


Cuéntanos acá en los comentarios, y si quieres saber más sobre turismo responsable síguenos en nuestro facebook y instagram